LUCES Y SOMBRAS DE LA CARTA DE PRESENTACIÓN

Hace tiempo que quería escribir este post. Quizás a veces la controversia y polémica que supone tratar algunos temas, nos aleja de ellos, pero hoy he querido recuperar esta idea y compartirla contigo, aún a riesgo de resultar provocadora.

¿Debo adjuntar una carta de presentación a mi CV?, ¿y a mi candidatura en un portal de empleo? Pues a priori, te diré que NO. Ya sé que resulta, por lo menos, extraña la posición, pero creo firmemente en ella. Te explicaré por qué:

Como sabes, y si además has leído en un montón de portales que se dedican a hacer recomendaciones en la búsqueda de empleo, el tiempo que dedica un reclutador en mirar un CV es únicamente de unos pocos segundos. En esos segundos, sus ojos expertos y acostumbrados, van a la búsqueda de las claves que le harán elegir tu currículum o no.

En todos estos años como seleccionadora y RRHH en los que miles de CV han pasado por mis manos, sólo he reparado en una sola carta de presentación……..

busqueda de empleo, entrevista de trabajo, dinamica de grupo, curriculum vitae

 

Fue hace unos años, cuando ejercía como RRHH en una multinacional importante. Un día, me llegó por correo como tantas otras veces, un currículum. Al abrir la carta, me quedé sorprendida! Era el CV de una chica de 17 años recién cumplidos que quería trabajar con nosotros. Lo que me sorprendió no fue el CV (que estaba muy bien presentando por cierto), sino la carta de presentación. Era una carta manuscrita de su puño y letra, el bolígrafo de color “morado” en la que me exponía todos sus motivos para querer trabajar en la Empresa.

Me dejó de piedra que una persona sin ningún tipo de experiencia laboral pudiera haber encontrado tantos argumentos y tan buenos para hacerse un hueco en el proceso. Leí la carta de cabo a rabo y me emocionó ver las ganas, la fuerza y el entusiasmo que desprendía cada una de las frases. La historia, desgraciadamente no tuvo un final feliz, ya que la política de la compañía me impedía poder contratar a personas menores de 18 años, pero me vi en la obligación de hacer algo. Así que respondí a la carta, agradeciéndole el interés depositado en nuestra empresa, dándole la enhorabuena por la presentación que había hecho de sí misma, dándole ánimos en su búsqueda de empleo y por supuesto, emplazándola al año siguiente en el que ya podríamos contratarla.

¿Por qué reparé en la carta? Por ser manuscrita, por el color del bolígrafo que se había usado, porque se veía claramente que la letra era de una persona que estaba aún estudiando y también, por suerte.

Y es que, sólo llego a la carta de presentación cuando el currículum del candidato ha sido seleccionado. Esto es, si detectamos un CV interesante, lo más probable es que para saber más del candidato, investiguemos. ¿Cómo? A través de su presencia en las redes sociales, su presencia en la red y también, en los motivos expuestos en la carta de presentación. Por lo tanto, si el CV no ha sido seleccionado, la carta de presentación ha quedado en “tierra de nadie” dejando de aportar valor. En este sentido, como en la cocina y en tantas otras cosas, la mayoría de las veces “menos es más”.

Es cierto, que en determinados perfiles, la carta de presentación es un “must”. En puestos directivos, quizás algunas vacantes comerciales, etc. Pero para la gran mayoría de ofertas presentes en nuestros días, no es una herramienta que aporte un valor añadido definitorio. El reclutador se fijará previamente en las claves del currículum: como hemos comentado en post anteriores: la experiencia (en qué empresas has estado y qué puesto ocupabas), el diseño atractivo del documento, idiomas y conocimientos informáticos y por último, el resto de datos aportados. Por último es importante tener en cuenta, que en algunos países de latinoamérica, así como el reino unido, etc, sí muestran una preferencia explícita en que el candidato adjunte una carta de presentación a su currículum.

Es clave que tu currículum resulte atractivo para dar luz a tu carta de presentación, de lo contrario ambos permanecerán en la sombra. La mejor decisión es consultar con un experto si debes o no adjuntarla y cuál es el mejor modo de hacerlo y tomar la decisión, según el caso particular.

¿Usas la carta de presentación para aportar valor a tu candidatura? Tu opinión ayuda a otros, compártela, es gratis!

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Publicado el 03/25/2014 en Búsqueda de Empleo, Carta de Presentación, Cómo hacer un CV, Curriculum Vitae, Entrevista Curricular, Marca Personal, Modelo de Cv, Preparar Entrevista de Trabajo y etiquetado en , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Una carta de presentación siempre tiene que ir acompañada del curriculum vitae. El objetivo principal del curriculum es encontrar un buen puesto de trabajo. Todo el esfuerzo que plasmamos en el curriculum esta orientado a la búsqueda de una entrevista personal.

  1. Pingback: Luces y Sombra de la Carta de Presentaci&oacute...

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